Espejismos, miragens
Sociedade Nacional de Belas Artes Lisboa , Portugal
2024

Curación: Victor Gorgulho

Si la producción artística contemporánea está marcada por una radical y frecuente interdisciplinariedad, la obra de la artista Paula Parisot (nacida en Río de Janeiro, Brasil y actualmente radicada en Buenos Aires, Argentina) es, más allá de una firme prueba de tal afirmación, también un caso que llega a desafiar las múltiples posibilidades de cruces entre campos lingüísticos distintos. Artista visual y escritora, Parisot es autora de una contundente práctica que se desarrolla por medios tan dispares como –insospechadamente– complementarios. Sus obras suelen tomar forma en instalaciones que presentan pinturas, dibujos, videos, performances y, por supuesto, la palabra escrita.
Dando continuidad a su investigación por narrativas sesgadas, capaces de entrecruzarse de maneras poco usuales y muchas veces sorprendentes, Parisot presenta, en las salas de la Sociedad Nacional de Bellas Artes de Lisboa, una nueva serie de trabajos, ampliando el perímetro de sus narrativas personales de obras anteriores como Literatura del Yo, exhibida en la BienalSur de 2021 en Buenos Aires, hacia algo de mayor alcance. Aunque continúa partiendo de sus propias experiencias, la artista busca ahora trascender su esfera personal al realizar trabajos que cuentan, por ejemplo, con la colaboración de artistas invitadas como Thelma Fardin, Tatiana Parcero, Cecilia Szperling y Leticia Mazur, integrantes del inédito video DesConcierto (2023).
En él, las historias personales y la producción artística de cada una de ellas desempeñan un papel crucial, no solo por sus realizaciones individuales, sino por ser voces significativas en la lucha por los derechos de las mujeres en el contexto latinoamericano. Cada una, con sus cuerpos, sus voces, sus historias de vida y más, simboliza luchas feministas y femeninas, y desencadena relatos de abusos y violaciones de toda índole –físicos, morales, judiciales y más allá.
Desde la primera sala expositiva de la SNBA hasta la última –donde nos encontramos con la proyección de DesConcierto–, la presente muestra nos conduce por un recorrido lírico y narrativo a través de esculturas, pinturas, dibujos y otras obras de Parisot que, frecuentemente, son creadas como soporte escenográfico de su producción audiovisual. Los tonos de azul y rojo, exaltados tanto en estas obras como en el propio video, operan como una especie de fenomenología del color capaz de instaurar vibraciones, sensaciones y atmósferas afines, inundando nuestras retinas y despertando campos insospechados de nuestros aparatos cognitivos, de nuestras percepciones.
El título de la exposición nace de la afección por las distintas capas semánticas acumuladas en la palabra española “espejismo”. Según el diccionario, el término designa una especie de rápida ilusión óptica producida por la reflexión total de la luz en determinado espacio, haciendo que objetos y personas cercanas parezcan más distantes y viceversa; espacios de descanso –los llamados “oasis”– en medio de un desierto, sean estos literales o simbólicos.
Pero sabemos que una miragem no es buena ni mala, y que tanto contiene algo de concreto como nace del fruto denso de una pura ilusión. Las voces aquí reunidas, nuestros cuerpos recorriendo los espacios instalativos, pequeños roces, encuentros fortuitos, pactos silenciosos, silencios preñados, recorridos no obvios –incluso este que escribe, dicho sea de paso– deben vigilarse al internarse en el terreno de una miragem. De los espejismos.
Es allí donde realidad y ficción –ya profundamente entrelazadas– alcanzan el clímax que la producción de Parisot aspira a lograr: Espejismos es una exposición para ser vista mientras estemos despiertos o, quizá, cuando aquí mismo nos sorprendamos quedándonos dormidos, en un profundo rito de renovación y limpieza. Ese sueño (por fin tranquilo, por fin justo, por fin igualitario) no será fruto de ninguna ilusión. O eso esperamos.