Y me levanto para contar una historia
2026

Foto: Pepe Schettino

La exposición reúne pinturas, videos y trabajos producidos entre 2018 y 2026, en los cuales diferentes temporalidades se entrelazan con los dolores y alegrías del desplazamiento, la maternidad, la violencia, el duelo, la supervivencia y la reconstrucción. Algunas de estas obras fueron presentadas en la Bienal Sur 2021 y en el MACSur (Buenos Aires), en la Casa de América (Madrid), en la Sociedad Nacional de Bellas Artes (Lisboa) y en el Museo de Arte de Brasilia (Brasilia), mientras que otras son exhibidas ahora por primera vez.
La muestra atraviesa una pregunta fundamental: ¿quién tiene el poder de narrar su propia historia? En un mundo en que las narrativas son frecuentemente moldeadas por estructuras políticas, económicas, jurídicas y patriarcales, la artista afirma la autobiografía como gesto de resistencia. Contar la propia vida se transforma, aquí, en una negativa al borramiento — un enfrentamiento al silencio y a las versiones fabricadas por otros.
Sin separar vida y arte, la artista entrelaza cuerpo, memoria y experiencia en un tapiz estético y político. Las pinturas de gran escala y los videos — a veces íntimos, a veces colectivos — registran simultáneamente la fragilidad y la fuerza del enfrentamiento, transformando experiencias personales en una dimensión compartida. La exposición es atravesada por diálogos con la literatura, reforzando la importancia de la memoria y la narración como formas de permanencia frente al olvido.
Más que romper el silencio, Y me levanto para contar una historia reivindica el derecho a la propia narrativa. Al transformar experiencias autobiográficas en lenguaje visual, la exposición invita al público a atravesar historias interrumpidas, silenciadas o invisibilizadas a lo largo del tiempo. Al narrarse a sí misma, la artista crea también un espacio de reconocimiento colectivo, en el cual otras mujeres pueden identificar fragmentos de sus propias historias — como partes de un espejo quebrado que, al reunirse, revelan la fuerza de la colectividad y la singularidad de cada experiencia.