Interiores, exteriores, privados, públicos, personales, políticos son los espacios creados por las geometrías de Paula Parisot. Las memorias íntimas y sociales se movilizan en su poética, en la búsqueda de modos de crear que afirman autonomía. Paula recuerda que, en el imaginario mitológico, “la mujer que reivindica autonomía es acusada […]. Antígona, Casandra, Helena, Lilith, Eva […], todas son castigadas”. “La geometría de la memoria”, completa la artista, “es entender eso en mi propia historia”.
En este movimiento, el encuentro con los feminismos potenció y redimensionó su trayectoria como escritora y artista visual. En Geometría de la memoria, presentada por el Museo de Arte Brasileño (MAB), Paula presenta trabajos antiguos e inéditos, aventurándose en variadas medias y lenguajes. La muestra trasciende las paredes del Museo y llega a las calles de la ciudad, mediante la colaboración con el Colectivo Transverso.
El cuidado, problema pensado y repensado por las feministas, aparece ligado, para la artista, a la memoria: “cuando cuidamos la memoria personal, no caemos en la amnesia colectiva”. El recuerdo de las luchas, dolores, violencias y conquistas de las mujeres funciona como motor de creación y resignificación del trabajo de Paula Parisot. Una búsqueda por afirmarse, escapando de las trampas de la identidad en moldes patriarcales, construyendo una geometría de sí con conciencia de género.