DASARTES, BRASIL: PAULA PARISOT | MUSEO DE ARTE DE BRASILIA (MAB)

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La memoria no es solo aquello que guardamos del pasado: es una materia viva que moldea el cuerpo, el lenguaje y las formas de existir en el presente. A partir de esta comprensión, Paula Parisot construye su obra: un trabajo atravesado por experiencias personales y afectos. Esta investigación toma forma en Geometría de la Memoria, la obra más reciente de la artista.

Para Parisot, crear nunca ha sido un capricho estético ni algo “decorativo”. Es, ante todo, una cuestión de supervivencia y de presencia en el mundo. “El arte que hago es mi identidad. Es el derecho que tengo de estar viva, de no desaparecer”, afirma. En su visión, la creación no funciona como una fuga de la realidad, sino como una manera de alinear pensamiento, cuerpo y experiencia: una forma de organizar lo que siente y vive.

A diferencia de quienes buscan en el arte un simple refugio, Paula entiende la creación como algo adherido a su propia piel y trayectoria. Su obra no ignora dolores, heridas o cicatrices, pero también se niega a ser definida únicamente por ellas. El miedo y el conflicto aparecen, sí, pero lo que cobra protagonismo es el movimiento: el intento constante de comprender lo que ha pasado para poder seguir adelante.

“Contar la propia historia —recontar nuestro pasado— es hablar de la mitología de nuestra propia vida. Así como las mitologías clásicas organizan la experiencia humana en narrativas, al narrar mi propia trayectoria identifico un conjunto de historias, arquetipos y figuras simbólicas: patrones que se repiten, como caídas, retornos, conflictos y transformaciones. Reconocer estos patrones me permite no confundir la repetición con el destino y, así, no quedar condenada a repetir lo repetido”, reflexiona Paula.

Es en este contexto que Geometría de la Memoria toma forma. Líneas y formas geométricas aparecen como un intento de dar cierto orden a lo que es, por naturaleza, fragmentado y emocional, pero ese orden nunca es rígido ni cerrado: “La memoria no es fija. Se desarma y se reconstruye todo el tiempo, adquiriendo nuevos sentidos a medida que cambiamos y crecemos”.

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